La Invisibilidad

  Dícese de lo que no se ve, de lo que no puede ser visto o de aquello que rehúye ser visto.

  Ejemplos de invisibilidad

I.  

 Dickinson escribió cerca de dos mil poemas, pero tan solo publicó en vida una docena. Fue una autora casi invisible, en su caso, paradójicamente, por voluntad propia. 

Su obra no fue conocida hasta mucho después de su fallecimiento y hoy se la considera una de las mejores poetas estadounidenses.


II.

Antonio Colinas y su  "Laberinto Invisible"

«El laberinto invisible»

Para el que sabe ver
siempre habrá al final del laberinto
de la vida
una puerta de oro.

Si la atraviesas hallarás un patio
con musgo, empedrado,
y en él dos cedros opulentos con
sus pájaros dormidos.
(No encontrarás ya aquí la música de Orfeo,
sino sólo silencio.)
Cruza el patio, verás luego otra puerta.
Ábrela.
Ya dentro, en la penumbra,
verás un muro
y, en él, unas palabras muy borrosas
de cuya sencillez brota una luz
que, lenta, pasa a ti y te devuelve
al fin la libertad,
la plenitud de ser:
«Sean siempre alabadas
las palabras dulcísimas
que sanan: paz y bien».

Después, ya en soledad profunda,
verás que te hallas frente a otra puerta
que aún no puedes abrir,
porque no es el momento:
la que quizá te lleve a otro laberinto,
al laberinto último, invisible.
¿De él habrá salida?

(Sólo queda esperar,
esperar al amparo seguro
de esas letras borrosas
que sanan.)

Antonio Colinas

De: «Desiertos de la luz«, 2004-2008 – «El laberinto invisible»
Ed. Tusquets 2008©
ISBN: 9788483830727
Recogido en: Antonio Colinas – Obra poética completa
Ed. Siruela 2011©
ISBN: 978-84-9841-424-0


III.

Italo Calvino y sus "Ciudades Invisibles"




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